La semana pasada, el pueblo de Putre estuvo latiendo con más fuerza en una nueva edición del Anata de los Pueblos 2026, celebrada en el centro de la provincia de Parinacota.

Bajo el cielo a ratos despejado y en ocasiones con una tormenta incesante, las comunidades se reunieron para celebrar la época de carnavales, festividades que visibilizan la conexión de la tierra y las comunidades. El Anata estuvo cargado de mucha emotividad, donde los cantos, las danzas, retumbaron para agradecer a la Pachamama por el agua, por la siembra y por la vida.

Las tarkas hicieron vibrar el aire, los bronces acompañaron el paso firme de las comparsas y los trajes multicolores bordaron de fiesta las calles de Putre. Cada paso de baile fue memoria viva; cada saludo, un reencuentro; cada ofrenda, un acto de reciprocidad andina.

El Anata no es solo celebración: es ayni, es ancestralidad, es comunidad, es identidad que camina unida entre cerros y bofedales, donde la principal misión es dar cuenta que los pueblos están vivos y están más presentes que nunca.

La bienvenido al Ño Carnavalón se celebra en Azapa.

Sin duda, la región no termina de celebrar a la tierra, a los valles y al mar, por lo que, ahora la energía de los carnavales vuelve a descender desde el altiplano hacia el querido Valle de Azapa.

Este fin de semana, la comunidad ariqueña y parinacotense está invitada a ser parte del tradicional Desentierro del Ño Carnavalón, rito festivo que abre el tiempo de alegría, música y hermandad en el valle.

Entre serpentinas, ofrendas, bailes, challa y el retumbar de los bronces, el Ño Carnavalón despertará nuevamente, tal como cada año, con la fe de guiarnos en la celebración, que nos traiga paz, fertilidad, unión y tradición.

Jallalla! para nuestros pueblos, jallalla! para nuestra cultura viva más viva que nunca.